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Ramon
Vilaró
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Brotes
verdes
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Reforzando
el ‘made in Spain’
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EN
UNOS MOMENTOS de delicada coyuntura económica, con serias dificultades
para promover una reactivación que reduzca el fuerte desempleo,
hay ejemplos de brotes verdes gracias a la presencia de multinacionales
españolas en el mercado internacional.
Es bien conocida la fuerte presencia en en el sector bancario, liderado
por Santander y BBVA, junto con Telefónica, en en el ámbito de las
telecomunicaciones, sobre todo en América Latina, por no hablar
de los casos de Zara-Inditex y Mango, en el mundo de la moda, o
de Gamesa, en tecnologías renovables, desde Estados Unidos hasta
China. Sin embargo, son menos populares la presencia de otras firmas
españolas, de dimensiones menos colosales que las anteriores, pero
con presencia real en el mercado internacional donde han alcanzado
la condición de líderes.
Su prestigio global y su preponderanciainternacional lo destacan
los autores del libro La nuevas multinacionales (editorial Ariel),
escrito por los catedráticos Mauro F. Guillén y Esteban García-Canal,
que desvelan una serie de empresas españolas que cuentan con dimensión
multinacional.
Recuerdan, por citar sólo unos ejemplos, el caso del liderazgo de
Freixenet, líder en cava y con presencia en 120 países. De Ficosa
Internacional, suministrador de componentes para los fabricantes
de automóviles, con preponderancia en retrovisores. La empresa de
autocares y transportes Alsa, uno de los pioneros en China, está
presente en cuatro continentes tras su fusión con la británica National
Express. Pronovias es líder mundial en moda nupcial. La navarra
Viscofan es otro caso de multinacional española que lidera la fabricación
de envolturas para la industria cárnica.
Los autores citan, también, empresas del sector educativo y cultural,
desde IESE, con centros en China y otros países del mundo, o de
Planeta, líder mundial de la edición en español.
Sin embargo, muchos de los compradores de productos de multinacionales
españolas ignoran que son made in Spain, a diferencia de marcas
de otros países europeos, como Alemania, Francia o Italia, que cuentan
con una imagen nacional.
En el caso del made in Spain continúa prevaleciendo la imagen de
un país con imán turístico y gastronómico, con ciudades que lideran
su atractivo, desde Madrid a Barcelona, pasando por Sevilla, por
citar tan sólo tres, al margen de la oferta de sol y playa. Falta,
sin embargo, llegar a imponer una visión de productos y empresas
made in Spain, además de la imagen de figuras y equipos de primer
orden en el caso del deporte de élite.
Queda, pues, mucho camino por recorrer en el refuerzo del made in
Spain.
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