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Aportar
diferenciación y valores añadidos a los clientes para convertir
el Mercure Madrid Santo Domingo en el hotel de referencia del
centro de Madrid cuyo Jardín Colgante será uno de los grandes
atractivos de la hostelería
Tras cinco años de trabajo y con la reciente finalización
del Jardín Colgante y la cascada, se da por concluida la primera
fase del proyecto del hotel Mercure Santo Domingo, situado en
el barrio de Palacio en pleno centro de Madrid, que ha contado
con una inversión de 50 millones de euros. En este período se
ha construido el edificio de nueva planta con todos sus atractivos.
La segunda fase del proyecto, que se completará a finales de agosto,
contempla la redecoración de las habitaciones y zonas comunes
del hotel original.
El hotel Mercure Madrid Santo Domingo cuenta con una categoría
de 4 estrellas y 200 habitaciones, muchas de ellas tematizadas,
y lo integran dos edificios. Un edificio histórico del siglo XVI,
antigua sede de la Inquisición, y el edificio del siglo XXI recién
inaugurado. Sus más de 1.500 m2 de salones lo convierten en el
hotel más completo del centro de Madrid para reuniones, congresos,
incentivos, y otros eventos.
El proyecto, liderado por el empresario hotelero Antonio Núñez
Tirado, plantea un concepto innovador para aportar una clara diferenciación
al Mercure Madrid Santo Domingo y garantizar valor añadido a sus
clientes. Con esta finalidad el proyecto ha buscado siempre poder
ofrecer diferenciación, además de múltiples atractivos y valores
añadidos. Todo ello unido a algunos “divertimentos transgresores”
convierte al Mercure Santo Domingo en el hotel más singular del
centro de Madrid.
Equipamiento
La singularidad del proyecto se capta desde la llegada al parking.
Aparcar en pleno centro de Madrid no es algo fácil, pero hacerlo
en una selva con gigantescos gorilas, en el fondo del mar, a 14
metros de profundidad, en compañía de los niños, que en las paredes,
juegan con sus coches, o bien frente a un Metro submarino, sólo
es posible en el insólito parking del Mercure Madrid Santo Domingo.
La fachada, el mayor chaflán de Madrid en cristal curvo –con una
superficie de más de 200 m2– convierte las 6 habitaciones córner
y la cúpula de cristal en escaparates para disfrutar del Madrid
de los Austrias y del skyline de Madrid.
El hall, escaleras, pasillos y ascensores han sido diseñados estudiando
todos los detalles para aportar la mayor diferenciación. Habitaciones
a la carta, para todos los gustos, edades y bolsillos. Habitaciones
temáticas que, según considera Antonio Núñez, director del hotel,
“la ingente variedad de ambientes y decoraciones convierten al
Mercure Madrid Santo Domingo en el mayor showroom de decoraciones
hoteleras que existe”. Baños a la carta, con nombre propio, piscina
y salones con capacidad hasta 400 personas y una gastronomía que
aún tradición, modernidad y sabor. Un confort no reñido con el
arte –su colección de cuadros y antigüedades es única– o la posibilidad
de tomar una copa en las Cuevas del Sandó del siglo XVI se mantienen
prácticamente intactas desde hace más de cuatro siglos, salvo
por el original contraste con su atrevida iluminación.
Sostenibilidad
La
filosofía ecosostenible del hotel se ha basado en el concepto
de optimización y ahorro de los recursos energéticos como el agua,
aire acondicionado, etc., sin la más mínima pérdida de confort
ni calidad.
El concepto de “economía del astronauta” define también el Mercure
Madrid Santo Domingo: energía solar térmica, recuperación de las
aguas grises de duchas y lavabos para su reutilización –previo
tratamiento– en los inodoros y riego del jardín, control informatizado
de todas las instalaciones, iluminación mediante leds, detectores
de presencia, micronizadores de agua para las zonas exteriores,
etc. Junto a estas medidas de ahorro de consumo recurrentes. Otro
de los elementos que hacen singular este proyecto es el Jardín
Colgante, con 24 metros de altura, 500 m2 de superficie y más
de un centenar de especies vegetales. Se complementa con una espectacular
cascada de 20 metros de altura.
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