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Eduard
Arnau
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Opinión
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Telepresencia
en la banca
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LAS
CAJAS DE AHORROS llevan un tiempo en boca de todos. Con las nuevas
normas aprobadas por el Gobierno para este tipo de entidades, con
el famoso “core capital” del 10% exigido por el Banco de España,
la gran mayoría de cajas están buscando formas de financiación y
recursos y el sector se está enfrentando a numerosos cambios derivados
de las fusiones realizadas. Estamos asistiendo a una reestructuración
que está modificando por completo el mapa bancario en España. Fusiones,
absorciones, SIP, etc., están cambiando el universo bancario de
nuestro país e implican una nueva forma de entender la gestión de
la banca.
En una fusión, la nueva caja, sociedad en la que participan con
el capital dos o más cajas, cuenta con entidad jurídica propia.
Sin embargo, la representación del personal en la toma de decisiones
de la entidad se mantiene tras la fusión. En un SIP, figura jurídica
reciente que permite la agrupación de varias cajas en torno a una
entidad central que se encarga de la gestión global, cada caja mantiene
su personalidad jurídica, su actividad comercial, su identidad corporativa
o sus órganos de gobierno. Por eso, aunque el personal de la caja
no tenga presencia en la toma de decisiones del consejo del SIP,
sí que la tienen los directores generales de cada caja. Finalmente,
en una absorción, la gestión de la caja absorbida pasa a manos de
la gran caja por lo que la primera podrá conservar su personalidad
jurídica mientras que la otra queda materialmente disuelta al aportar
todos sus activos y pasivos.
Con este panorama, las soluciones de telepresencia y colaboración
visual se convierten en una de las claves para poder gestionar eficazmente
esta nueva forma de trabajo del sector bancario. Las nuevas fusiones,
los nuevos grupos de distintas ciudades, necesitan poder estar unidos
de verdad para poder trabajar de forma integrada y hoy son muchas
las soluciones tecnológicas que permiten que un equipo trabaje unido
aunque esté lejos. Además, aunque existe el mito de que se requiere
una gran inversión para ello, no sólo no es así, sino que la comunicación
colaborativa reduce costes e incrementa la eficacia de los equipos
de trabajo aumentando la productividad y competitividad de los mismos.
Las mejoras en la videoconferencia permiten que ésta se convierta
en la solución para el problema de la distancia. La oficina central
de una caja puede reunirse mensual o incluso diariamente, en tiempo
real, con una o todas sus sucursales, o con otras cajas, todo ello
con un gran ahorro en gastos de viajes y desplazamientos. Un valor
añadido que muchas veces pasa inadvertido, es el tiempo real y la
posibilidad de reunirse con más frecuencia, pues se pueden celebrar
reuniones improvisadas, que no requieren la antelación de una reunión
con desplazamientos, en la que hay que compatibilizar las agendas
de los asistentes, organizar los viajes, etc.
Las soluciones de videoconferencia actuales permiten reproducir
el contexto de una reunión presencial prácticamente al 100%, sin
apenas notarse la falta de presencia física de los interlocutores
de los extremos remotos. Asimismo, los sistemas de videoconferencia
han ido evolucionando tanto en seguridad como en sencillez de manejo,
eliminando otro de los impedimentos que solían surgir para no adoptar
esta tecnología.
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