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Nacional
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Texto:
Ramon Vilaró
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Crisis
financiera
Un ‘euromarco’
para la UE |
El
liderazgo de Angela Merkel en la actual crisis socioeconómica de
la Unión Europea equivale al nacimiento del “euromarco”
Las turbulencias
financieras que presionan al conjunto de países de la Unión Europea
están conduciendo a perfilar un liderazgo alemán bajo la dirección
de la cancillera Angela Merkel, del que Francia no quiere quedar
al margen. Asistimos, en cierto modo, al alumbramiento de un ‘euromarco’,
en alusión a la antigua divisa del motor de la Unión Europea, Alemania.
En cierto modo no es ninguna novedad que el principal país de la
UE, por población y peso económico, continúe marcando el ritmo.
La novedad es que las medidas para la defensa de la divisa común,
el euro, entre quince países de los 27 que integran la UE, coincide
con una oleada de ajustes del gasto público, subida de impuestos
y, en definitiva, el fin del sueño del estado del bienestar sin
fin. Recortes salariales, poda de beneficios sociales y mayor presión
impositiva caracterizan las medidas adoptadas en la mayoría de países
de la UE, en una política sin precedentes que haría palidecer a
quienes la aplicaron en la década de 1980, el presidente estadounidense
Ronald Reagan y la premier británica Margaret Tatcher. Europa, en
definitiva, se está americanizando, mientras al otro lado del Atlántico,
el presidente estadounidense, Barack Obama, es acosado por la derecha
conservadora de querer europeizar, es decir impulsar medidas de
orden social, a los Estados Unidos de América. ¿Un mundo al revés?
No. Un mundo sometido al vaivén de una crisis generalizada por la
aparición de nuevas potencias, desde China a Brasil, que están cambiando
las reglas del juego a que estabamos acostumbrados un pequeño grupo
de países privilegiados, desde EEUU y Canadá, pasando por la Unión
Europea hasta Japón.
Todo derivó del pinchazo financiero de grandes instituciones estadounidenses
que, desde principios del siglo XXI, habían inventado productos
financieros de alto riesgo, basados en una espiral especulativa
o, cuanto menos, endeble como demostró su hundimiento. Lo curioso
es que, en general, eran productos e instituciones bien considerados
por las temibles agencias de clasificación financiera, Standar&Poor’s,
Moodys y Fitch, las mismas que ahora ponen en vilo la solidez de
países en aprietos a la hora de recurrir al mercado internacional
financiero que ven acotado, salvo a intereses fuera de toda lógica
y parcialmente abonados por adelantado, que hacen las delicias de
más de uno de los gestores que, en el pasado, provocaron la crisis
de 2008. Sin que les falten criterios objetivos sobre los niveles
de deuda publica y, sobre todo, su capacidad de afrontarla, casos
de Grecia, España y Portugal, pero sin que les inquiete, por ejemplo,
la deuda pública líder mundial, la de Japón, porque aún sigue siendo
la segunda potencia mundial.
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Artículo
Completo en Cambio Financiero Nº24
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