José Mª Serrano-Pubul
Opinión
Crisis de hipotecas de alto riesgo: más transparencia
Durante las décadas de los ochenta y noventa se han dado numerosos períodos de inestabilidad y crisis financieras caracterizadas por aumento de riesgo de crédito, falta de liquidez y volatilidad en los precios de los activos financieros. En muchos los casos se observa inflación de determinados activos junto a excesos especulativos, malas prácticas financieras y debilidad en los sistemas de medición y control de riesgos

En los ochenta estalló una crisis de deuda externa y el lunes 19 de octubre de 1987 el mercado de acciones en Hong Kong cayó precipitadamente, extendiéndose por Europa y EEUU. A final de mes las caídas iban del 22 al 46 por ciento. Luego, en 1990, pinchó el mercado inmobiliario en Japón –a lo que siguió una crisis bancaria y estancamiento que se han prolongado hasta nuestros días-. A fines de 1994 la deuda externa de México entró en crisis, el peso fue devaluado y estalló una crisis bancaria durante la segunda mitad de la década. La inestabilidad alcanzó a la economía argentina y a su régimen de convertibilidad, con una grave crisis bancaria y fuerte recesión.

Más tarde llegó la crisis Asiática en julio de 1997, con devaluación del baht tailandés y derrumbe de su bolsa, lo que repercutió sobre la economía mundial. En agosto de 1998 el gobierno ruso devaluó el rublo y declaró unilateralmente moratoria de las deudas con acreedores exteriores y de parte de la deuda pública en rublos. Ese mismo año quebró el fondo de inversión libre norteamericano Long Term Capital Management, con niveles de apalancamiento de treinta veces su capital y pérdidas de 4.600 millones de dólares en menos de cuatro meses con apuestas fallidas sobre renta fija, lo que motivó su rescate por parte de la Reserva Federal.

Entonces ya se estaba larvando lo que se conocería como burbuja especulativa tecnológica, de 1995 a 2001, un periodo de rápidas subidas al calor de sectores relacionados con Internet. Se caracterizó por la creación de numerosas empresas, muchas de las cuales sucumbieron rápidamente. La especulación y abundante capital habían fomentado un entorno donde muchos inversores querían participar de precios cada vez más elevados. Sin embargo los modelos de negocio carecían de solidez, al igual que los análisis y las valoraciones. Empresas, bancos de inversión, analistas y contables habían promovido la burbuja. Worldcom y Enron quebraron con prácticas contables fraudulentas. Los grandes bancos de inversión pagaron multas millonarias y Arthur Andersen acabó desapareciendo. Su explosión condujo a un periodo de recesión mundial en las economías desarrolladas.

Actualmente nos enfrentamos con una nueva crisis, originada en los impagos de hipotecas subprime -baja calidad y alto riesgo- en EEUU. Se da la circunstancia de que el precio de la vivienda había estado subiendo desde hacía diez a15 años en EEUU, Inglaterra y otros países. Las hipotecas de alto riesgo en EEUU permiten acceso a vivienda a familias que no cumplen los requisitos habituales. Así y al calor de bajos tipos de interés a los empaquetadores de crédito tradicionales como Fannie Mae, Freddie Mac y FHA (Federal Housing Administration) se unieron bancos de inversión como Bear Stearns y Merrill Lynch. De esta manera el volumen de hipotecas de alto riesgo llegó a crecer hasta 640.000 millones de dólares desde 150.000 millones en 2000, llegando a representar el 12,7 por ciento de la totalidad del mercado vivo de hipotecas residenciales del país.


Artículo Completo en Cambio Financiero Nº 5

Portada

Nº 5 Octubre 2008
................................................
Opinión
Manuel Dominguez Moreno
Entre la euforia y el pánico
.........................................
Fernando Iriondo Oa
Luz en el túnel
.........................................
José Mª Serrano-Pubul
Crisis de hipotecas de alto riesgo: más transparencia
.........................................
Ramon Vilaró
¿Hacia el sociocapitalismo?


Otras Webs del Grupo
   
 

Editado por : Espacio de Información General S.A.
Grupo EIG Multimedia
© COPYRIGHT 2008