| Fernando
Iriondo Oa / Presidente de Iron Finanzas | Opinión | |
|  | Encrucijada
de tres crisis |
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| Desde
julio del año pasado la economía española se encuentra inmersa en una situación
de incertidumbre y riesgo sin precedentes a nuestro juicio, al margen de la calificación
de desaceleración, crisis, estancamiento o recesión , puesto que las cuatro graduaciones
pueden quedar rebasadas por la realidad. Desde luego nada comparable con las crisis
anteriores de los años 90, principios de los 80 e incluso la de finales de los
70 con toda la carga política que llevaba aparejada.
Lo peor
de esta situación económica es que en estos meses están confluyendo tres crisis
sectoriales graves, originando “una gran crisis” de dimensiones no conocidas en
la economía moderna que además manifiestan, dos de ellas, elementos negativos
que se autogeneran y autopotencian entre si.
La primera, hace un año se
inició la que pudiéramos llamar “crisis financiera” donde la falta de liquidez
y desconfianza mutua entre las instituciones financieras internacionales fueron
los elementos novedosos negativos a incorporar sobre cualquier crisis económica
cíclica habitual. Estos dos factores no habían aparecido en la economía moderna
al menos desde 1929.
Esta “crisis financiera” tomó cuerpo en los medios
de comunicación en Europa a la vuelta del verano del 2007 cuando ya las entidades
financieras, incluyendo algunas españolas (Bancos y Cajas), tenían desde hace
meses encima de la mesa todos los síntomas de la misma, unos no la querían aceptar
y a otros les iba bien que no saltase a la luz para ganar tiempo.
Hoy esta
crisis no esta ni mucho menos resuelta a pesar de que ya han caído algún banco
británico y varios hipotecarios y privados en EEUU. No queriendo ser muy pesimistas
pensamos que la gran banca internacional y la española van a necesitar un par
de años más, como mínimo, para normalizar la situación, en el caso de la española
sobretodo por la especial incidencia de otra gran crisis superpuesta, que más
adelante comentaremos.
La segunda, la denominada “crisis económica general”
se va produciendo más lentamente empujada por la anterior y por la subida de las
materias primas, especialmente del petróleo. La toma de conciencia de esta situación
económica a nivel social y político llega en la primavera pasada cuando los datos
estadísticos del paro, inflación, PIB etc... indican lo que ya preveíamos de caída
de actividad económica en casi todos los sectores empujada además por el corte
del grifo crediticio por parte de los Bancos y las Cajas. Las elecciones de marzo
suavizaron los efectos de la misma a nivel social y político, retrasando la toma
de conciencia, como casi siempre ha pasado en este país en las crisis anteriores.
Por una razón u otra, siempre reaccionamos más tarde que el resto de Europa.
Hoy,
siento decirlo, pero no estamos aún en lo peor de esta crisis general que se va
a profundizar entre septiembre del 2008 y la primavera del 2009, con un par de
trimestres de estancamiento o , incluso, de crecimiento negativo, es decir, entrando
técnicamente en recesión. Con la reciente caída del precio del petróleo, si se
consolida entorno a los 115 / 120 dólares barril, y no aparecen otros factores
desestabilizadores añadidos podríamos empezar a ver la luz de la salida del túnel
entorno al próximo verano.
La tercera, la “crisis inmobiliaria”, esta venía
anunciándose desde hace dos años, como mínimo, tanto por parte del Banco de España
como de otras instituciones internacionales que nos avisaban de que la “burbuja
inmobiliaria” en varios países, pero sobre todo en España, tenía que estallar.
Pues aquí la tenemos y viene en el peor momento confluyendo con las dos crisis
anteriores, creando esta “Encrucijada de Crisis”. Viene por sí sola con una gran
virulencia, con una gran acidez, desajustando y entorpeciendo la terapia para
salir de las otras dos crisis e incluso autoalimentándolas.
Hoy existe
todavía una cierta resistencia a la caída de precios en el sector residencial
(primera o segunda vivienda) pero la realidad indica que en tanto no se ajusten
los precios a la realidad económica actual no saldremos de esta crisis que probablemente
es la mayor de las tres tanto por lo que significa a nivel patrimonial de los
españoles como por su incidencia global en las entidades financieras (bancos y
cajas). Entretanto el subsector de Oficinas como Naves industriales o Centros
Comerciales mantiene sus precios con las lógicas correcciones del mercado en función
de su evolución tanto nacional como europea. Sin embargo el sector residencial
y sobre todo el suelo, en algunos casos verdaderos “lagartijales“, tienen que
sufrir correcciones a la baja que ajusten la “borrachera” creciente de los últimos
10 / 12 años. Tomando como base las tasaciones de la primavera del 2007, quizás
el nivel más alto, las correcciones en el sector residencial deben situarse entorno
al 33 / 50 % del valor máximo, en el caso de los suelos esta corrección debe ser
aún mayor probablemente, las circunstancias, ubicación y peculiaridades de cada
inmueble pueden atenuar el ajuste.
En tanto el sector inmobiliario no se
ajuste en las cifras manifestadas anteriormente será difícil salir de esta tercera
crisis y por lo tanto de la crisis general. La peculiaridad española hace que
esta “crisis inmobiliaria“ este tremendamente ligada con la primera, es decir,
con la “crisis financiera” porque los Bancos y Cajas españolas están muy dependientes
del valor de los activos que han financiado a través de los préstamos hipotecarios
tanto a particulares como a promotores por lo que el ajuste expuesto anteriormente
tiene dos damnificados inmediatos, por un lado, el propietario del inmueble y,
por otro lado, el banco o caja que al ajustar el precio tasado intentará solicitar
la ampliación de garantías, asunto difícil en muchos de los casos o bien ejecutar
el inmueble soportando la caída de valor y el disgusto y pérdida del cliente de
por vida.
Por otra parte los Bancos y Cajas no pueden convertirse “en la
primera inmobiliaria de cada autonomía“, ejecutando a los clientes a diestro y
siniestro. Sin embargo tienen que buscar fórmulas que les garanticen sus riesgos
hipotecarios. Será un tema muy duro para este curso que comienza en septiembre,
donde habrá bancos y cajas en que la nota final de junio va a depender de cómo
actúen en este sentido y no todos van a tener el aprobado. |
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| Nº
4 Septiembre 2008................................................  | Manuel
Dominguez Moreno Cerdos
en el lodo de la recesión | ......................................... |  | Fernando
Iriondo Oa Encrucijada
de tres crisis | ......................................... |  | David
Pérez de Albéniz Zamanillo De
Intervenciones | ......................................... |  | Ramon
Vilaró Presupuestos,
¿qué votará el PSC? |
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