Formación
Cuando no se puede confiar en el alto directivo, pronto cunde el pánico
Hay diversas lecturas del optimismo; las hay sobre todo en el mundo empresarial, en que realismo y objetividad, prudencia y cautela, deben igualmente cultivarse. Siendo, por gratificante y motivador, más deseable el optimismo que el pesimismo, habríamos de asegurar la más idónea presencia del primero, sin erradicar quizá del todo el segundo... Convengamos, para el desempeño profesional, el mejor significado de estos significantes; saboreemos un optimismo sólido, efectivo y alentador, en beneficio del alto rendimiento.

Prestigiosos expertos, fuera y dentro de nuestro país, han abordado el tema recientemente, y no faltan razones para hacerlo: cualquier elemento que a la vez mejore efectividad y satisfacción profesional, merece atención. Tras más de 30 años en una gran empresa, creo haber cultivado algo más el pesimismo que el optimismo; pero formularé aquí mi propio punto de vista sobre la presencia de este último en la actuación profesional, y sobre su contribución a la consecución de metas. He consultado, también y por cierto, numerosas citas sobre el tema y me he quedado con una que se atribuye a Churchill: “Un optimista ve una oportunidad en cada calamidad, un pesimista ve una calamidad en cada oportunidad”. También me gustó, del historiador francés Guizot: “Los pesimistas no son sino espectadores; son los optimistas los que transforman el mundo”.

Podemos ser optimistas como forma de ser, o serlo ante unas situaciones específicas y no ante otras; podemos serlo para ver el lado bueno de hechos ya acaecidos, o bien para nutrir favorables expectativas de futuro, ya sea próximo o lejano; podemos ser optimistas como meros espectadores, o serlo sobre nuestros propios resultados individuales o colectivos; podemos, ante un caso determinado, ser optimistas de verdad, o fingir que lo somos; podemos relacionar el optimismo con la esperanza, y también con la confianza en lo que hacemos, la perseverancia, la iniciativa... Se trata de una forma positiva o favorable de ver las cosas, aunque éstas no suelen ser como las percibimos a primera vista.


Texto: José Enebral Fernández
Artículo Completo en Cambio Financiero Nº 4

Portada

Nº 4 Septiembre 2008
................................................
Opinión
Manuel Dominguez Moreno
Cerdos en el lodo de la recesión
.........................................
Fernando Iriondo Oa
Encrucijada de tres crisis
.........................................
David Pérez de Albéniz Zamanillo
De Intervenciones
.........................................
Ramon Vilaró
Presupuestos, ¿qué votará el PSC?
Otras Webs del Grupo
   
 

Editado por : Espacio de Información General S.A.
Grupo EIG Multimedia
© COPYRIGHT 2008