| Víctor
Nuero, analista de fondos de AllfundsBank | Opinión | |
|  | El
papel del Banco Central Europeo |
|
| El
BCE sigue endureciendo su discurso. Los mercados de renta fija están atentos al
crecimiento pero más aún a las declaraciones de los bancos centrales. El ciclo
del Banco Central Europeo (BCE) y la Resercva Federal americana (FED) en materia
de política económica, es diferente
EE UU está finalizando su ciclo
monetario bajista. La recuperación de la economía americana se está poniendo en
marcha paulatinamente, mientras que la ralentización del crecimiento en Europa
hace difícil que el BCE pueda subir mucho más los tipos; a pesar de ello, el fuerte
repunte del Euribor hace que el mercado apueste por futuras subidas de tipos.
El mercado esta descontando una subida en Julio, fundamentada en las declaraciones
del propio Trichet. La prioridad del BCE sigue siendo la inflación y eso, en principio,
no va a cambiar. ¿Cómo podemos prever la evolución de la política monetaria de
los bancos centrales? Se ha planteado históricamente el debate sobre si los bancos
centrales deberían verse influenciados, en sus decisiones, por los mercados financieros.
Es bastante discutible que un banco central pueda tener como uno de sus objetivos
de su política monetaria el precio de los activos. Además de tener que enfrentarse
a problemas de credibilidad podría ser acusado de destruir riqueza. Mientras al
presidente de la FED se le ha acusado de prestar excesiva atención a los mercados
financieros y bajar tipos para evitar caídas en los mercados, a Trichet, por su
política en el BCE se le acusa de lo contrario; el mercado le exigía que bajara
los tipos aunque él se mantuvo firme. También se criticó en su día a Greenspan
cuando habló de “exhuberancia irracional” de los mercados y provocando caídas
en las cotizaciones. El objetivo de un banco central es, con matices, fundamentalmente,
la estabilidad de los precios, ya que en el caso de la FED es doble: la estabilidad
de precios y el crecimiento económico. No obstante, considerar como irrelevantes
los precios de los activos tampoco sería acertado; los indicadores financieros
son un complemento necesario y de valor informativo por las anticipaciones, valoraciones
y reacciones que generan ante los cambios en la política monetaria. Por otro lado,
un banco central debe regular las condiciones de liquidez del sistema económico
y puede decidir actuar en un momento de drástica caída del mercado cuando se haya
producido una alteración significativa de las condiciones de financiación de la
economía; en este caso, el fin sería evitar los daños colaterales derivados de
una falta de liquidez. Para aumentar la credibilidad, las decisiones de política
monetaria no deben ser sorprendentes, siendo preferible que sean anticipadas por
los mercados. La preparación de los mercados constituye un aspecto importante
del éxito de una medida de política monetaria. Si se sorprendiera a los mercados
se generarían problemas de inconsistencia temporal, que acarrearían problemas
de credibilidad, restando, por tanto, efectividad a la medida. Si queremos hacer
una correcta lectura de las decisiones de un banco central, fundamentalmente del
BCE, debe entenderse siempre desde la óptica de la estabilidad de precios y no
sobre el mercado de divisas, el crecimiento económico o los mercados financieros.
Es destacable cómo el papel de la economía española es poco relevante en las decisiones
del BCE. Cuando hace unos años nos hacían falta tipos de interés altos al tener
tipos reales negativos y la economía se estaba sobrecalentando por la burbuja
inmobiliaria, el BCE los mantenía bajos para poder estimular el resto de economías
europeas, principalmente Alemania y Francia. En cambio, ahora que Alemania esta
mostrando gran fortaleza económica, le resulta favorable que no bajen los tipos;
todo lo contrario le ocurre a España, que debería contar con tipos bajos para
poder estimular la actividad económica y el mercado de crédito sumidos en una
preocupante crisis. ¿Y cómo suelen impactar unas elecciones en los mercados? Algunos
analistas se muestran preocupados por el posible impacto de las elecciones estadounidenses.
Históricamente, una victoria demócrata suele ser perjudicial para algunos sectores
como defensa y sanidad aunque esta opinión es bastante discutida. Por tanto, no
deberían tener especial relevancia aunque es probable que una victoria republicana
sea mejor acogida por el mercado. Por otro lado, existen diversas teorías que
inciden en que, tras las elecciones americanas, el partido vencedor se dedica
a hacer las reformas necesarias en los dos años siguientes mientras que en los
dos últimos años de mandato, en general, suelen aumentar el gasto y realizar políticas
fiscales expansivas. En el momento anterior a las elecciones intentan contentar
a los votantes y aumentan la renta disponible de los consumidores (lo está haciendo
Bush en este último año). Sobre las perspectivas actuales, en los mercados de
divisas el diferencial de crecimiento entre EE UU y Europa es el tema clave. En
este contexto, el dólar debería verse favorecido en la medida en que el sentimiento
de que la economía americana podría evitar la recesión va cobrando fuerza en el
mercado. Las declaraciones del presidente de la FED realizadas en Junio para “vigilar
con atención las evoluciones del mercado de divisas” podrían resultar favorables
para el dólar frente a muchas divisas. Con respecto al euro, los temores sobre
el crecimiento de la Eurozona podrían resultar perjudicales para la divisa. Otro
foco de preocupación es la posible burbuja de materias primas ¿hacia donde pueden
evolucionar los mercados de materias primas? El consenso actual de mercado es
que el ciclo alcista, lejos de llegar a su fin, podría continuar –siendo optimistas–
durante varios años. La escasa atención prestada a las materias primas por parte
de los inversores antes de 1998, fecha en que dio comienzo el último ciclo, unido
al fuerte crecimiento experimentado por los países emergentes, han provocado un
incremento en la demanda de materias primas desacompasada –desequilibrio– respecto
a la evolución de la oferta. Puede llevar años conseguir el punto de equilibrio
entre ambas, lo que seguramente provocará un aumento de los precios de las materias
primas a largo plazo. Los buenos fundamentales de las materias primas tendrán
como consecuencia un incremento de los precios de las mismas a largo plazo. Por
el contrario, la situación actual en el corto plazo no es tan positiva; en marzo
hemos podido comprobar, que los altos niveles de especulación están provocando
una creciente cantidad de ajustes en los precios. Mi sensación personal es que,
si bien es cierto que Estados Unidos ha sido la causante de la posible recesión,
debería conducirnos a salir de ella. Algunas variables macro como la vivienda
y el empleo podrían haber tocado suelo y comenzar a dar signos de mejora. La acción
de la FED sobre los tipos empieza a dar sus frutos. A pesar de que la inflación
de alimentos y combustible está afectando a los ingresos disponibles, los tipos
de interés se están flexibilizando para los propietarios de viviendas y el acceso
a las mismas se está normalizando. Además, se han tomado medidas de estímulo fiscal
por encima de 100.000 millones de dólares que ayudaran mejorar la situación económica. |
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| Nº
3 Julio 2008................................................  | Manuel
Dominguez Moreno Nuevos
modelos de crecimiento | ......................................... |  | José
Mª Serrano-Pubul Valor
razonable y crisis de crédito: ¿héroe o villano? | ......................................... |  | Víctor
Nuero El
papel del Banco Central Europeo | ......................................... |  | Juan
José González Ortiz Algo
más que el espíritu de Napoleón |
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