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Reportaje
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Texto:
Mirella Bautista
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Efectos
de la crisis
El sueño
imposible |
La
crisis económica ha provocado que el número de personas que tienen
problemas para conciliar el sueño aumente. En la actualidad, casi
la mitad de los españoles, un 48 por ciento, sufre insomnio, según
una encuesta realizada por el Centro de Investigación sobre Fitoterapia
(INFITO)
A día de hoy,
la crisis económica se ha convertido en el tema estrella de las
conversaciones de todos los españoles, hasta tal punto de que ya
no sólo afecta a nuestros bolsillos sino que también invade nuestros
sueños. Casi la mitad de los españoles, un 48 por ciento, sufren
insomnio, según una encuesta llevada a cabo por el Centro de Investigación
sobre Fitoterapia (INFITO). Sabiendo que el insomnio es un trastorno
del sueño y que en función de la edad las horas de sueño varían,
esa dificultad para dormir puede tomar varias formas: insomnio inicial,
que es la más común, que se corresponde con la dificultad para conciliar
el sueño al acostarse; el insomnio intermedio, caracterizado por
despertares frecuentes durante la noche; y el insomnio terminal,
con despertares muy tempranos por las mañanas, es decir, antes de
lo planeado.
Las mujeres tienen más dificultades para conciliar el sueño que
los hombres, y la franja de edad en que más casos se registran son
entre los 40 y 49 años. La encuesta refleja que a las mujeres les
preocupa la familia, la salud y los problemas físicos. Sin embargo,
a los hombres les quita más el sueño los problemas familiares y
laborales, si bien, a nivel general, el insomnio es más frecuente
entre las mujeres.
La mayoría de las personas que padecen insomnio presentarán síntomas
como somnolencia diurna, problemas de memoria, atención o concentración,
poca energía o fatiga, a veces depresión, irritabilidad y desorientación.
Es decir, no tendrán sus cinco sentidos en alerta durante el día.
Son múltiples las causas que generan el insomnio, se calcula que
en el 95 por ciento de los casos en personas adultas es causado
por trastornos psicológicos.
En general, todas aquellas situaciones del individuo que se acompañan
de intensa ansiedad, preocupación, tensión psíquica, angustia, miedo
o tristeza, puesto que estos insomnios tienden a cronificarse.
El restante 5 por ciento es generado por problemas orgánicos, enfermedades
que cursan con dolor, mareos, tos, obstrucción nasal o problemas
articulares, que privan a una persona de un sueño normal.
Parados y empresarios No obstante, en los últimos meses han aumentado
los problemas del sueño causados por situaciones asociadas a la
crisis económica. Entre los colectivos más afectados figuran los
parados o personas temerosas por su situación laboral, pero también
los empresarios que deben tomar decisiones ‘dolorosas’ con sus trabajadores.
Según datos extraídos de INFITO, un 12 por ciento de trabajadores
tiene problemas de insomnio relacionados con el estrés, y a su vez
entre los desempleados, los trastornos de ansiedad y estrés son
el doble. En esta misma línea, la revista American Journal of Public
Health publicó un estudio el pasado octubre de la Universidad de
Miami que confirma que estar desempleado mientras se busca trabajo
causa ansiedad y depresión, síntomas que se agravan cuanto más dura
el desempleo.
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Artículo
Completo en Cambio Financiero Nº21
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