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En Portada
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Texto:
Miguel Ángel Fernández Ordóñez
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| “Lo
peor de la crisis va quedando atrás” |
En
su discurso sobre el sistema financiero español y las reformas que
se hacen cada vez más precisas, el gobernador del Banco de España,
Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ofrece un impulso optimista, aunque
sin bajar la guardia, porque las principales áreas económicas regresan
al terreno del crecimiento positivo y los países emergentes intensifican
su ritmo expansivo
Los datos que vamos conociendo nos indican que lo peor de la crisis
va quedando atrás. En el ámbito internacional, a pesar de algunos
episodios de tensión aislados, se mantiene la mejoría en el comportamiento
de los mercados financieros. Las principales áreas económicas desarrolladas
han regresado al terreno de los crecimientos positivos y las economías
emergentes han intensificado su ritmo de expansión. También en España,
los indicadores más recientes sugieren que la fase más aguda de
la caída del producto ha quedado atrás. Y, aunque con cierto retraso
respecto a la mayoría de economías desarrolladas, las perspectivas
apuntan al inicio de una fase de crecimiento gradual a lo largo
de este año, basado en el mantenimiento de una contribución positiva
de la demanda externa.
Durante la última etapa expansiva, la economía española acumuló
algunos desequilibrios importantes, como el excesivo peso de las
actividades inmobiliarias, el abultado déficit exterior, la pérdida
relativa de competitividad o el elevado endeudamiento de empresas
y hogares. Con el transcurso de la crisis, algunos de estos desequilibrios
se han empezado a corregir, pero otros aún suponen una rémora importante
para la reactivación del crecimiento.
A estos problemas estructurales preexistentes han venido a sumarse,
con la crisis, el aumento del desempleo hasta niveles muy superiores
a los de cualquier otro país desarrollado y el intenso deterioro
de las cuentas públicas. Ahora estos son sin duda los dos principales
problemas que afectan a nuestra economía.
Para emprender una recuperación económica sostenible es necesario
revertir los desequilibrios acumulados por la economía española
antes y durante la crisis. Es preciso detener el proceso de destrucción
de puestos de trabajo, absorber el desempleo.
Para lograr estos objetivos, tanto en los informes del Banco de
España, como en mis comparecencias periódicas ante las Cortes, se
ha venido insistiendo en la necesidad de acometer un amplio conjunto
de reformas. El abanico es extenso, e incluye ámbitos tan diversos
como la educación, la economía del conocimiento, la liberalización
de los mercados de bienes y servicios, la potenciación de la competencia
en las industrias de red o la introducción de mejoras adicionales
en el mercado de alquiler de vivienda.
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Artículo
Completo en Cambio Financiero Nº21
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