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Entrevista
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| Sebastián
Escarrer |
| Vicepresidente
de Sol Meliá |
Mantenemos las fortalezas
intrínsecas |
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Casi
la mitad de los empresarios españoles prevé drásticas reducciones
durante este año y sólo un 8 por ciento cree que aumentará su personal
¿La expansión internacional de la cadena mermará
su apuesta por los destinos nacionales?
En absoluto, España sigue y seguirá siendo destino prioritario para
nuestra compañía; recordemos que en España nuestro portfolio hotelero
supera los 160 hoteles, muchos de ellos en régimen de propiedad.
En esta línea, Sol Meliá ha dejado claro que apostamos por España,
al haber incorporado sólo en 2009, ocho nuevos hoteles en nuestro
país, por la vía de contratos de gestión, alquiler o franquicia.
La coyuntura hotelera en España, no obstante, no aconseja crecimientos
cuantitativos, debido a la acumulación de sobreoferta durante los
últimos años. Sin embargo, sí es necesario añadir valor a la oferta
existente, renovándola, añadiéndole nuevos atributos, o reorientando
los mejores hoteles construidos durante los años del “boom” inmobiliario
hacia las nuevas demandas del cliente, dotándolos de marcas fuertes
y reconocidas en el mercado, etc.
¿Cuáles son las claves de su modelo de negocio en este año que
se acaba de iniciar?
El modelo de Sol Meliá se apoya en el negocio hotelero que se complementa
con Sol Meliá Vacation Club, área de negocio basada en unidades
residenciales de propiedad mixta en hoteles y resorts, y con desarrollos
residenciales de ocio en algunas propiedades. Nuestro “core-business”
sería la gestión hotelera, de modo que los hoteles pueden ser explotados
bien bajo un régimen de propiedad, alquiler, franquicia o gestión.
La hotelera es la actividad principal y “motor” de todas las demás,
y la clave de nuestro éxito durante estos primeros 54 años hay que
buscarla en unos sólidos valores de empresa familiar y responsable,
en la importancia que concedemos a las alianzas estratégicas con
nuestros socios y con los intermediarios (touroperadores y agencias),
y en una alta diversificación ( geográfica, de producto, de clientes,
de canales de comercialización, y de marcas). Esta diversificación,
especialmente el hecho de contar con marcas diferenciadas y reconocidas
en muchos mercados (producto de nuestra estrategia de “Brand Equity”
o de reforzamiento de las marcas) está siendo especialmente importante
para resistir a esta crisis y salir reforzados. Durante 2010 queremos
proseguir en esta línea de reforzamiento y diferenciación de las
marcas para adaptarlas a los diversos perfiles de clientes, siempre
teniendo muy claro que en las actuales circunstancias, hay que mantener
la estrategia a largo plazo pero adaptándola –en términos de contención
de costes, enfoque en los ingresos, y gestión del riesgo y la Caja–
a la coyuntura de crisis. Asimismo, nuestra estrategia de expansión
–basada sobre todo en fórmulas de gestión y franquicia, poco intensivas
en capital– seguirá la pauta marcada de incorporar un hotel, como
mínimo, cada mes, durante los próximos dos años.
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Artículo
Completo en Cambio Financiero Nº20
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