En Portada
Texto: Diego Caballero
Obama aprieta a los bancos
El impuesto pretende recaudar entre 90.000 y 120.000 millones de dólares en diez años de las ayudas dadas por el erario público. Si al final la tasa obtiene la luz verde en el Congreso deberá afectar a medio centenar de entidades, con especial incidencia en media docena. El 60 por ciento de la recaudación prevista procederá de las diez mayores firmas financieras

El combate está servido. “Si quieren pelea la tendrán”. El presidente de Estados Unidos (EEUU), ante tanta avaricia indecorosa, se propone meter a los bancos en cintura, apretarles las tuercas, después de un periodo en el que gran parte de estas entidades han estado utilizando las ayudas públicas en su propio beneficio, negándose una y otra vez a prestar dinero a los pequeños negocios. La propuesta lanzada por Barack Obama, cuando se encuentra en el nivel más bajo de popularidad desde que accedió a la Casa Blanca, hace algo más de un año, consiste en limitar su tamaño y actividades financieras, especialmente aquellas en las que invierten sus propios fondos. Pretende con esta avanzadilla acabar, o al menos mermar, prácticas de riesgo que llevan a cabo muchas de estas entidades, proteger a los contribuyentes y prevenir futuras crisis como la que todavía continúa convulsionando al planeta.

No les va a permitir, promete, tomar el dinero y salir corriendo, como en la película de Woody Allen. De principio los grandes banqueros no se han tomado muy en serio sus amenazas puesto que insisten incluso en rechazar sus recomendaciones sobre la necesaria moderación salarial de sus principales ejecutivos. Y es que las principales entidades financieras del país han pagado 146.000 millones de dólares a sus directivos por su trabajo a lo largo del pasado año, en salarios y bonus, cifra récord que supera en un 18 por ciento a la abonada el año anterior, en plena crisis económica, que fueron de 123.400 millones, el 40 por ciento de los ingresos. JP Morgan Chase, segundo mayor banco de EEUU, acabó 2009 duplicando beneficios, hasta alcanzar los 8.165 millones de euros. A pesar de lo acontecido por los desmanes de tanto tiburón sin barreras, el sistema financiero sigue operando bajo las misma normas que estuvieron a punto de destrozarlo. Obama ha puesto sobre la mesa una idea crucial, que los bancos se alejan demasiado de su misión central, que es servir al consumidor, y han empleado demasiados fondos arriesgados, beneficiándose de ciertos privilegios que sólo son para los mismos bancos. No se puede por tanto aceptar un sistema, propugna, en el que los bancos pueden utilizar el dinero de los ciudadanos para obtener grandes beneficios, “porque si el banco gana, gana él, pero si no gana lo pagamos todos”.


Artículo Completo en Cambio Financiero Nº20

Otras Webs del Grupo
     
Editado por : Espacio de Información General S.A.
Grupo EIG Multimedia
© COPYRIGHT 2008