| Javier
Bañares, presidente de Morningstar España | Opinión | |
|  | ¿Qué
riesgo dice usted que corro? |
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| Quién
lo iba a decir pero invertir, incluso, en renta fija tiene sus riesgos. Y si no
que se lo pregunten al banco que hace unos años tuvo que cubrir la quiebra técnica
de uno de sus fondos de dinero. Invertir es cuestión de confianza pero sobre todo,
hoy día, de sentido común
El riesgo es un término relativo; es cierto.
Pero es real. Estamos acostumbrados a relacionar a diferentes tipos de personas
y sus diferentes tipos de circunstancias, con diferentes tipos de productos de
ahorro. En esta reflexión la comunidad financiera ha avanzado mucho en los últimos
años. Perfiles de inversor, cuestionarios para conocer la capacidad que cada uno
tiene de asumir riesgos, y un largo etcétera.
La situación que estamos
afrontando en estos momentos, en los mercados financieros, pone en cuestión muchos
de estos procedimientos, ya clásicos, de definir al inversor. La causa no son
los procedimientos en sí; son las bases en las que se asentaban estos procedimientos.
En estos momentos, invertir en un vehículo de inversión colectiva definido como
“mercado monetario” no es tan seguro como pensábamos hace unos años.
La
diferenciación de tipos de productos, básicamente, en los fondos de inversión,
nos ha llevado a distinguir entre categorías tituladas moderadas o dinámicas,
agresivas o conservadoras, y así sucesivamente. Añadir mayor grado de especificación
en la categorización, es bueno, muy bueno; ahora bien, esta descubre que todo
lo que antes había detrás de un título común tal como mercado monetario, no era
lo seguro que todos opinábamos.
Invertir en productos de renta fija a muy
corto plazo, es menos arriesgado que hacerlo a largo plazo; pero aquí ha entrado
en juego, de forma tremendamente traumática, la calidad del riesgo. Ya en su día,
hace unos cuantos años, unos de los más grandes bancos europeos sufrió una grave
pérdida en uno de sus fondos de dinero; una posición en papel comercial de una
empresa en dificultades, que ofrecía un altísimo interés, quebró de forma repentina,
dejando a cero el valor de su papel comercial. En aquella época el banco entendió
que tenía que cubrir el descalabro, y así lo hizo. ¡Cómo han cambiado los tiempos!
Esto
es sólo un ejemplo. La que está cayendo en los mercados en estos meses, indica
que la cuestión de la calidad de riesgo, en términos de probabilidades de que
se produzcan impagos importantes, es clave para decidir si queremos un determinado
producto de inversión o no. Ya no es suficiente con conocer el tipo de producto
en el que se invierte, es imperativo obtener la seguridad de que no se invertirá
el dinero en activos de riesgo dudoso.
| Artículo
Completo en Cambio Financiero Nº 2 |
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|  Nº
1 Mayo 2008 ................................................  | Manuel
Dominguez Moreno Solidaridad
y vertebración | ......................................... |  | Javier
Bañares ¿Qué
riesgo dice usted que corro? | ......................................... |  | Ramon
Vilaró Balanza
fiscal, balanza social | | ......................................... |  | Fernando
Iriondo Oa Tiempos
de (casi) emergencia económica | ......................................... |  | Juan
José González Ortiz Cambio
de mentalidad nuclear |
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