 |
Reportaje
|
 |
Texto:
R. C.
|
Nuevas
ideas contra la crisis
Una economía de rostro humano |
El empresario dominicano José Luis Corripio
defiende que las empresas beneficiadas por los incentivos del Gobierno
compensen a su vez a la sociedad
El
Gobierno debe mantener políticas de incentivos a los sectores productivos
y a los más pobres, pero éstos deben tener un mecanismo de compensación
a la sociedad. En un momento en el que se empieza a debatir en República
Dominicana la cuestión de las exenciones, las subvenciones y los
incentivos, motivados por las exigencias del FMI, el empresario
José Luis ‘Pepín’ Corripio, planteó el asunto desde una perspectiva
nueva.
Para Corripio las ayudas “son peligrosas, deben tener una compensación
que haga que quien la reciba dé algo a cambio”, y añade que los
mecanismos de ayuda tienen que tener una referencia legal, una legislación
que los regule.
El empresario dominicano hizo estas manifestaciones en el marco
de una conferencia que pronunció ante los miembros de la Cámara
de Comercio Dominico-Mexicana, en el hotel Jaragua de Santo Domingo,
donde analizó la actual crisis financiera internacional y sus repercusiones
en el país.
Corripio señaló que tiene una opinión sui generis sobre lo que es
una crisis, al estimar que ésta es una coyuntura en la que la mayor
parte sale perjudicada y una minoría se beneficia, debido a que
“fue esa minoría la que se preparó para los malos tiempos”. En ese
sentido, agregó que posiblemente el primer libro que analizó una
crisis económica es el Antiguo Testamento, cuando hace referencia
a los “siete años de vacas flacas y siete años de vacas gordas”.
Es en las épocas de abundancia, para Corripio, cuando se crean las
distorsiones que generan las crisis, tanto en la sociedad como en
las familias.
En cuanto a la repercusión internacional, dijo que se han adoptado
medidas que pueden conducir a una superación de la misma, aunque
advirtió que el miedo generado por ésta se ha superado con mayor
rapidez, conduciendo a una voracidad en la adquisición de acciones
que había perdido valor, porque mucha gente tiene temor de quedarse
fuera del banquete. Observó que esa situación, si no se adoptan
las normas prudenciales adecuadas, podría dificultar la solución
a los problemas reales que causaron la crisis.
|
|
Artículo
Completo en Cambio Financiero Nº17
|
|
|