Entrevista
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Alberto
Núñez Feijóo
Presidente de la Xunta de Galicia
“Cada día despierto con un programa
que cumplir” |
Galicia,
una tierra solidaria donde las haya, afronta un futuro
inmediato lleno de proyectos ilusionantes. ¿Es quizá la
llegada de la alta velocidad ferroviaria el gran objetivo?
A
Galicia se la ha tratado muy injustamente en los últimos
años y esto ha provocado un grave retraso en todas las
infraestructuras y una oportunidad perdida para solucionar
los problemas de movilidad que afectan a los gallegos,
por lo que nuestro objetivo es retomar la senda del rigor
y del trabajo diario para revertir esta situación. A nivel
autonómico, hemos aprobado el primer Plan de Movilidad
para construir una red de infraestructuras que convierta
a Galicia en una ciudad única y que conecte a los ciudadanos
entre sí y con todos los servicios. A mayores, es evidente
que la Alta Velocidad es una prioridad porque, si Galicia
pierde este tren una vez más, perderá el tren del progreso.
Por eso es tan importante el pacto alcanzado con el presidente
del
Gobierno en la reunión que ambos mantuvimos en La Moncloa
y que materializamos sólo un mes después en el ‘Acordo
do Obradoiro’ suscrito con el titular de Fomento. Este
pacto institucional no sólo da carácter contractual a
una hoja de ruta cierta y realista para el AVE gallego
sino que demuestra, además, que el Gobierno de España
sabe que nuestras peticiones son una oportunidad que no
podemos dejar pasar. Por esta razón, seremos tan leales
con el Estado en materia de infraestructuras como escrupulosos
a la hora de exigir que no haya no haya ni un solo retraso
más.
¿Por qué perjudica a Galicia el nuevo sistema de financiación
autonómica?
Principalmente por dos razones: en primer lugar, porque
abre muchísimos conflictos en un ámbito donde había y
debería seguir habiendo un pacto de Estado. Y, en segundo
lugar, porque subyace un elemento de insolidaridad que
debe preocupar mucho a Galicia. No en vano, el nuevo modelo
no garantiza la cohesión territorial, sino que beneficia
a las comunidades más ricas y perjudica a las que tienen
menos recursos para afrontar sus gastos en prestaciones
sociales, como es el caso de Galicia. Quizá este planteamiento
pueda ser asumido por los nacionalistas catalanes, pero
es difícilmente explicable por parte del Gobierno central,
que parece haber olvidado que los recursos centrales son
de todos los españoles. Si esto es una gran equivocación
en cualquier momento, en el contexto actual es además
tremendamente irresponsable, porque a cambio de mantener
una mayoría coyuntural en el Parlamento, está marginando
a una parte muy importante de la sociedad en plena recesión
económica. Se ha cometido el grave error de tratar entre
dos partidos lo que, ni siquiera es de diecisiete comunidades
autónomas, sino de todos los españoles.
¿Significará esto un freno considerable en la puesta
al día de la comunidad autónoma de Galicia en cuanto a
infraestructuras se refiere?
Pocas cuestiones producen tantos efectos en el bienestar
de las personas como el sistema de financiación de las
comunidades autónomas. De él depende que la Xunta tenga
capacidad de modernización y de garantizar que la sanidad,
la educación, las ayudas para dependencia y los servicios
sociales en Galicia sean los que nuestra Constitución
garantiza a todos los españoles. Renunciar a la solidaridad
territorial tiene consecuencias nefastas para muchos ciudadanos,
entre ellos los gallegos.
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Artículo
Completo en Cambio Financiero Nº16
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