Economía
Latina y Sexto Continente
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| Centroamérica,
la quimera truncada |
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En
América Latina no se está construyendo una alternativa
socialista. Ocurre que las actuales democracias, unas
más que otras, se han abierto al mercado internacional,
provocando sismos entre las oligarquías locales, crecientes
demandas populares y preocupaciones del capital transnacional
porque el ascendente lucro comienza a tener tropiezos
El
planeta de hoy no es el mismo de ayer. La depresión en
EEUU, extendida a Europa; y la presencia global de China-
Rusia-India-Brasil, está repercutiendo también en América
Latina, y el camino democrático resulta un obstáculo para
el libre mercado.
El golpe militar en Honduras, desde el 28 de junio, revela
que construir la justicia a través del voto popular es
un camino demasiado ambicioso. La endeble economía centroamericana
comienza a tener graves efectos, después de la expulsión
de su país, a punta de pistola, del electo presidente
Manuel Zelaya.
La OEA, el gobierno del presidente Barak Obama, la Unión
Europea, entre otras instancias de las Naciones Unidas
han rechazado el golpe de Tegucigalpa. Tales pronunciamientos
corroboran la incapacidad de las instituciones vigentes
y el escaso liderazgo de sus representantes. La mediación
de Costa Rica, la democracia más estable de la región,
a través de su ex presidente Oscar Arias, revela igualmente
que el modelo económico privilegia a los menos y poco
le importa la reacción popular.
Comienza a tener mayor visibilidad el complot contra la
democracia regional. Siete bases militares norteamericanas
en territorio de Colombia, aceptadas por Álvaro Uribe,
presidente ultra liberal con afanes reeleccionistas, alienta
conflictos diplomáticos contra Venezuela y Ecuador. En
Paraguay, el gobierno del sacerdote Lugo, enfrenta protestas
empresariales y parlamentarias que se oponen a cambios
sociales. En Santa Cruz de Bolivia, en Zulia de Venezuela,
en Argentina y en Guayaquil se incentivan divisiones territoriales.
En el Perú, siguiendo los pasos de Colombia, aumenta la
sistemática provocación, represión y entrega de los recursos
naturales al capital extranjero sin consulta a las comunidades
nativas que habitan los territorios a ser afectados. Treinta
muertos, entre policías y comuneros acaban de morir por
provocaciones del gobierno. Desde Brasil sus fuerzas armadas
manejan la hipótesis fundamental de que hay indicios del
potencial de ocupación militar de la Amazonía.
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| Texto:
Jorge Zabaleta Alegre |
Artículo
Completo en Cambio Financiero Nº15
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