Reportaje
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| La
nueva terminal de El Prat despliega sus alas |
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Más
de 500.000 metros cuadrados, 1.258 millones de euros y
30 millones de pasajeros nuevos al año. Todo eso y mucho
más es lo que representa la puesta en marcha de la nueva
terminal, T1, del aeropuerto de Barcelona. Una ampliación
que llega con retraso y que nace entre una mayoría de
aplausos y algunas críticas
La
nueva terminal del aeropuerto de Barcelona ya es una realidad.
Hace unos días, el presidente de la Generalitat, José
Montilla, junto con el presidente y el ministro de Fomento
españoles, José Luis Rodríguez Zapatero y José Blanco,
inauguraron la nueva y flamante T1 del Prat del Llobregat,
que para los catalanes llega con un año y medio de retrasos,
casi como la nueva financiación. Con más de 500.000 metros
cuadrados, la T1 ha costado 1.258 millones de euros y,
en ella, trabajarán 19 compañías de Star Alliance, entre
las cuáles la “recién” catalana Spanair y Lufthansa.
Para hacerse una idea de un día de funcionamiento “normal”
en la nueva terminal, hay que tener en cuenta 240 son
vuelos que se gestionan diariamente desde el pasado 17
de junio y 30.000 los pasajeros que vienen y van. Se movilizan
un total de 4.000 trabajadores y en los primeros días
tras su inauguración un equipo de 150 informadores responde
dudas y posibles confusiones. Además, la T1 tendrá 40
tiendas y 43 locales de restauración, que ocuparán 19.600
metros cuadrados de oferta comercial. Según las previsiones,
la T1 recibirá a más de 30 millones de pasajeros al año.
La importancia de la inauguración de la nueva terminal
aérea catalana adquiere todavía más relevancia si se tiene
en cuenta la importancia económica que genera el aeropuerto
del Prat, que representa hasta un 6,2% del producto interior
bruto catalán. Se trata de un porcentaje más que relevante
si se considera que todo el sector de la automoción supone
el 8% de este PIB. O que, por ejemplo, una industria histórica,
como es el caso de la textil en Cataluña, alcanza el 7%.
Pero el aeropuerto barcelonés no es sólo un motor económico
de Cataluña. También lo es para Aeropuertos Españoles
y Navegación Aérea (AENA).
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| Texto:
Jordi Molina |
Artículo
Completo en Cambio Financiero Nº14
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