Inversión
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| La
tendencia a la recuperación en los mercados de acciones
sigue intacta |
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Los
mercados bursátiles globales han pasado por una consolidación
en Junio tras fuertes avances desde Marzo, lo que refleja
la creciente incertidumbre respecto al entorno macroeconómico
y las dudas sobre la ansiada recuperación. De hecho los
datos económicos ofrecen argumentos en un sentido y en
otro y el crecimiento permanece débil en EEUU, Japón y
Europa, aunque en conjunto sugieren que la economía EEUU
crecerá durante la segunda mitad del año, estabilizándose
en niveles muy moderados durante el 2010
Mientras
el crecimiento económico en China ha rebotado ligeramente,
los precios de las materias primas han experimentado una
cierta subida. Así, durante la primera mitad del año el
petróleo ha pasado de 44 a 70 dólares por barril, seguido
de otros precios de materias primas. Tales subidas reflejan
aumento de demanda y representan una amenaza para el nivel
global de inflación, pero probablemente no se sostengan
en los próximos meses, entendemos que la acumulación de
existencias de materias primas puede no persistir y una
consolidación de precios es posible durante el verano.
En concreto, la economía de China ha respondido vigorosamente
al paquete de estímulo gubernamental de noviembre del
2008 para contrarrestar el colapso de las exportaciones.
La inversión de activos fijos urbanos se incrementó 32,9
por ciento en un año hasta Mayo, con aumento en ventas
de propiedades y automóviles y nivel record de préstamos
al sector industrial. De hecho el Banco Mundial ha revisado
al alza el crecimiento del PIB en 2009 hasta 7,2 por ciento
desde 6,5 en Marzo. Tal estímulo está originando sobre
todo por relajación de crédito bancario dirigido estatalmente.
Esta expansión puede detonar una burbuja de activos e
inflación pero se ha limitado debido a estancamiento de
sueldos y abismal brecha de capacidad productiva, reflejada
en el enorme superávit por cuenta corriente. Además el
estímulo fiscal está centrado en infraestructuras destinadas
a alcanzar mayores eficiencias y aumento de productividad
y por lo tanto, es deflacionista. A ello se añade que
mucha actividad proviene de reconstrucción de inventarios
de materias primas. El enorme programa de expansión de
crédito, equivalente a 15 por ciento del PIB los primeros
cuatro meses del año, está dirigido a compañías del Estado
para mantener producción y empleo, en vez de contribuir
a aumentar la demanda. Ello presenta enormes desafíos,
dados los muy arraigados factores culturales y económicos
que continúan promoviendo elevados niveles de ahorro doméstico.
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| Texto:
Gonzalo Renjifo |
Artículo
Completo en Cambio Financiero Nº14
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