Entrevista
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Pilar
Gómez Acebo
Consejera de Conecta
“En el mundo empresarial estamos
en el jardín de infancia” |
¿Por
qué las mujeres han llegado a los máximos niveles de alta
dirección, en todos los ámbitos, pero no han resuelto
los problemas de equiparación, sobre todo salariales y
en el terreno de la empresa privada, con los hombres?
Hay
una razón histórica y una razón humana. La histórica:
la mujer, en tiempo, es muy reciente su incorporación.
Todo proceso de cambio humano necesita un asentamiento,
un período de asentamiento, que todavía se está produciendo.
Históricamente se ha avanzado mucho pero el llegar arriba
conlleva una serie de factores de posicionamiento que
requieren tiempo. Necesitan tiempo, y todavía no se ha
cumplido. Y hay otra de ámbito humano. La mujer, efectivamente,
hoy es número uno en universidades, escuelas de negocio
y sin embargo eso no se traduce en puestos de alta responsabilidad
en las empresas. Hay un problema de gestión de las relaciones,
que además es un problema de futuro para toda la comunidad
empresarial. No solo es cuestión de mujeres, va a ser
un problema de relaciones humanas y que, como personas,
seamos capaces de gestionar esas relaciones porque va
a ser critica. Se ha acabado la economía de productos
y servicios y vamos a una economía de las relaciones,
en las sean éstas las que determinen qué productos y qué
servicios se comercializan. En este momento, los hombres,
en la cúpula empresarial están acostumbrados a un determinado
estilo, entre hombres. Al incorporarse las mujeres se
sienten inseguros, incómodos, porque hay factores nuevos
que hay que digerir y que no
son conocidos ni están reflejados en la toma de decisiones
de alta dirección. En el momento en el que esto se va
facilitando la mujer va llegando arriba. Hay que generar
ese intercambio de trato en la toma de decisiones en el
primer nivel. Y, ¿cómo se consigue eso? Hay que trabajar
más que en cuestión de género, en cuestión de personas.
Primero persona y después hombre o mujer. Y ahí empezaráel
a desaparecer los problemas. En el momento en que se posiciona
en la toma de decisiones el hecho de si es hombre o mujer,
empieza a haber barreras que dificultan la gestión de
las decisiones. Si embargo, en el momento en el que se
posiciona la persona por delante, el género pasa a un
segundo nivel y ya no hay ningún problema, desaparecen
todas esas barreras y, en algunos casos, esos techos ce
cristal que en algunos casos llegan a ser de hormigón.
Es un problema de relaciones entre personas.
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| Texto:
Ricardo Lenoir |
Artículo
Completo en Cambio Financiero Nº12
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