| Jaime
Fustér Rufilanchas / Socio de Garrigues | Opinión | |
|  | Poner
rumbo hacia el Este |
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| El
1 de Mayo de 2008 se cumple el cuarto aniversario de la ampliación de la Unión
Europea hacia el Este, ampliación que ha cambiado para siempre la perspectiva
inversora del mundo entero. La incorporación de los nuevos miembros y su adopción
del acervo comunitario ha supuesto la apertura de un nuevo mercado doméstico europeo
del que los inversores han sabido sin duda sacar buen partido, convirtiendo a
la Nueva Europa en un destino prioritario de inversión. No en vano Europa Central
y del Este recibió el pasado año 2007, algo más de 250 millardos de euros de inversión
privada, adelantando a Asia como primer destino de inversión
A esta situación
no se llega por casualidad, sino que es el resultado de un trabajo bien hecho
durante los últimos años y de la creación de un clima de seguridad jurídica y
económica necesario para dar tranquilidad a los inversores. Bien es cierto
que la tendencia hacia el Este comenzó con la búsqueda de mercados laborales más
favorables que provocó la deslocalización de muchas empresas europeas, pero la
subida del coste de la mano de obra en los últimos años ha hecho que las distancias
se acorten y este no sea ya el único incentivo. La zona es muy amplia y no
conviene generalizar, no es lo mismo hablar de la Federación Rusa que de Polonia,
Albania o Lituania, hay países más seguros que otros y con un nivel distinto de
madurez. La primera distinción que cabe hacer es entre aquellos países que ingresaron
en la Unión Europea por haber cumplido a tiempo con los criterios de Copenhague
y aquellos que se quedaron a las puertas, y la segunda es entre aquellos cuya
economía tiene una fuerte dependencia del exterior y los que tienen ya mercados
suficientemente desarrollados para ser más autosuficientes. Europa Central y del
Este ha crecido sobre todo desde la adhesión a la Unión Europea y lo ha hecho
muy por encima de la media europea, particularmente en aquellos países que accedieron
a la Unión Europea en mayo de 2004 y que, por lo tanto, cuentan con marcos políticos
más estables y con economías de mercado más avanzadas. Desde el punto de vista
jurídico se trata de países que parten de un derecho continental muy similar al
nuestro, basado en el derecho romano y en la codificación napoleónica y que adoptaron
el acervo comunitario de forma ejemplar y, por lo tanto, aportan un alto nivel
de seguridad. No obstante, aún son necesarias reformas para hacer más ágiles los
procesos de licitaciones públicas y facilitar la cooperación públicoprivada, clave
del desarrollo de las grandes inversiones en la zona en los próximos años. Pero
no se trata de mercados aislados y aunque de momento no se haya hecho apenas notar,
sería absurdo pensar que la actual situación financiera internacional no les va
a afectar, los costes de la financiación ya han comenzado a subir y las previsiones
de crecimiento para la zona apuntan a un recorte del crecimiento para 2008 de
entre 1 y 1,5%, pasando de un 7,5 a un 5 o a un 6 % en el más optimista de los
pronósticos. Afortunadamente la crisis financiera mundial les llega cuando algunos
gobiernos empezaban a tomar medidas para evitar el recalentamiento de la economía.
Parece, por lo tanto, que lo que se avecina no es un frenazo del actual crecimiento
sino una ralentización moderada, sobre todo en aquellos países donde está prevista
la entrada de fondos europeos y cuya dependencia del exterior es menor. Los nuevos
miembros de la Unión Europea a diferencia de otros países emergentes cuentan con
una mano de obra altamente cualificada y competitiva que además está motivada
a prosperar y posicionar a su país entre los primeros de la Unión. En cuanto
a los mercados financieros, las entidades financieras locales siguen trabajando
como hasta ahora y sólo aquellos con fuerte interrelación con Estados Unidos han
frenado su actividad, de hecho este mercado permanece como uno de los de mayor
crecimiento para entidades con fuerte posición en la zona como Unicredito o Raiffeisen
Bank. Hay que considerar que el mercado hipotecario había iniciado su expansión
hace muy pocos años y el nivel actual de endeudamiento tanto de empresas como
de particulares a pesar de haber crecido mucho sigue siendo aún muy bajo. Y no
sólo es reducido, sino que la calidad de la deuda es mucho mayor que en otros
países de la Unión Europea, entre otras cosas porque vienen haciendo sus deberes
desde hace tiempo y siempre han sido muy restrictivos a la hora de financiar determinadas
operaciones, solicitando garantías suficientes para considerar debidamente cubierto
su riesgo crediticio. Hasta la fecha el sector inmobiliario ha sido el más dinámico
por la carencia de viviendas y por el precio del suelo, pero desde hace algo más
de dos años son las energías renovables y las infraestructuras quienes han tomado
el relevo. La clave en este momento es que la inversión vaya dirigida a sectores
productivos que ayuden a un desarrollo sostenido del entorno, y que el papel de
los inversores extranjeros sirva no sólo para inyectar dinero en una economía
en desarrollo, sino a ayudar a sacar lo mejor de su talento. Necesitan de buenos
gestores y operadores financieros que consoliden este impulso inversor y lo conviertan
en un crecimiento ordenado. Todo indica que en medio de la tormenta, Europa
Central y del Este puede ser un refugio seguro de inversión, sobre todo en determinados
sectores, convirtiéndose en el relevo del crecimiento europeo. Así que lo más
prudente en este momento es poner rumbo hacia el Este.
| | | Artículo
Completo en Cambio Financiero Nº 1 |
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| Nº
1 Mayo 2008................................................  | Manuel
Dominguez Moreno Izquierda,
riqueza y prepotencia | ......................................... |  | Fernando
Iriondo Oa Crisis
sin hoja de ruta | ......................................... |  | José
María Cuevas Diálogo
social y transición | ......................................... |  | Jaime
Fustér Rufilanchas, Poner
rumbo hacia el Este | ......................................... |  | Juan
José González Ortiz Viento
a favor para hacer reformas económicas |
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